
Es un método muy sencillo que mediante inyecciones sustituye el líquido sinovial para retrasar la operación de sustitución de las articulaciones.
El ácido hialurónico es una molécula enorme que constituye una parte esencial de la arquitectura de nuestras articulaciones lubricando los movimientos para que podamos ejecutarlos sin dolor y aportando elasticidad y firmeza en la piel.
Con el paso de los años se va desgastando y nos volvemos menos elásticos entonces empezamos a padecer dolor con el movimiento de nuestras articulaciones.
En este tratamiento incorporamos colágeno para reforzar el proceso de regeneración y mantenimiento de la integridad de las estructuras anatómicas reparando los tejidos lesionados.
Gracias a las inflitraciones de ácido hialurónico y el colágeno podemos ganar calidad de vida disminuyendo el dolor de las articulaciones.
Artrosis de los dedos de los pies
Fascitis plantar
Bursistis plantar
Metatarsalgias
Tatalgia con y sin espolón calcáneo
Tendinitis tendón de Aquiles y tibial posterior
Neuroma de Morton
Artritis reumatoide de articulaciones
Artralgia de Hellux valgus
Fibrosis postoperatoria
La técnica de infiltración es muy sencilla y prácticamente indolora.
Se realiza en la propia consulta con agujas extremadamente finas similares a las de acupuntura de forma intra-articular, es decir, dentro de la articulación y debe ser aplicada por un traumatólogo.
No precisa de anestésicos y el paciente no necesita guardar reposo tras la aplicación (sí se recomienda evitar actividad física en las siguientes 12 horas).
Justo después de la infiltración es importante realizar ejercicios de movilidad de la articulación para que el producto se distribuya por toda la articulación.
