
Es una terapia autóloga, es decir es el propio paciente su donador, a partir de la sangre del propio paciente se obtiene un suero que contiene una alta concentración de factores de crecimiento y proteínas anti-inflamatorias.
Su principal ventaja frente a las terapias convencionales es la seguridad y tolerabilidad ya que no existe rechazo o reacciones alérgicas, posee efectos beneficiosos duraderos, es un potente anti-inflamatorio biológico, reparador y regenerador de tejidos.
Aplicación en articulaciones
Osteoartritis y artrosis
Tendinitis del Aquiles
Fascitis plantar
Roturas musculares
Lesiones deportivas
Esguinces de tobillo en fase aguda
El número de infiltraciones de Orthokine dependerá de la evolución de la patología, aproximadamente se suelen realizar entre 4 y 6 infiltraciones en total por tramiento.
Cada inflitración se realiza en un intervalo de 1 a 2 semanas entre cada sesión.
